
Talento
El futuro de la automoción también se construye con talento senior.
El futuro de la automoción también se construye con talento senior. La experiencia, el compromiso y la visión estratégica aportan un valor diferencial en un mercado laboral en constante evolución. Avanzar no es solo innovar, sino también contar con personas que suman solidez, conocimiento y confianza.
El empleo es uno de los principales indicadores para medir el bienestar económico y social de una sociedad. Analizar quién trabaja, quién tiene más dificultades para acceder al mercado laboral y cómo evolucionan las oportunidades de empleo resulta fundamental para diseñar políticas públicas eficaces y promover un crecimiento más inclusivo.
Le hemos echado un vistazo a los datos que nos ofrece el INE sobre el empleo, pero antes, definamos algunos conceptos.
¿Qué mide la tasa de empleo?
La tasa de empleo representa el porcentaje de personas ocupadas sobre el total de la población en edad de trabajar.
Según la Encuesta de Población Activa (EPA), se consideran ocupadas aquellas personas de 16 años o más que han trabajado al menos una hora durante la semana de referencia a cambio de una remuneración, o que mantienen un vínculo laboral con su empleo aunque estén temporalmente ausentes por vacaciones, enfermedad o permisos.
Este indicador permite evaluar la capacidad de la economía para generar oportunidades laborales y detectar posibles desigualdades entre distintos grupos de población.
El empleo como objetivo de desarrollo sostenible
La Agenda 2030 sitúa el empleo de calidad como una prioridad global a través del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 8: Trabajo decente y crecimiento económico.
Entre las metas más relevantes destacan:
- Alcanzar el empleo pleno y productivo para todas las personas.
- Garantizar la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.
- Promover entornos laborales seguros.
- Proteger los derechos de los trabajadores.
- Favorecer la inclusión de jóvenes, personas con discapacidad y colectivos vulnerables.
- Impulsar actividades económicas sostenibles que generen empleo de calidad.
Los datos muestran una evolución positiva del empleo en España durante el periodo 2020-2025. La tasa de empleo aumentó tanto en hombres como en mujeres, aunque el crecimiento fue más intenso entre la población femenina. Esta tendencia ha contribuido a una reducción moderada de la brecha de género, que pasó de 11,1 a 10,0 puntos porcentuales. Sin embargo, las diferencias entre hombres y mujeres siguen siendo significativas, especialmente en los grupos de mayor edad, tal y como ocurre también en el conjunto de la Unión Europea.
Colectivos con mayores dificultades de acceso al empleo
No todos los grupos sociales acceden al mercado laboral en igualdad de condiciones.
Entre los colectivos que tradicionalmente presentan mayores desventajas se encuentran:
- Los jóvenes de entre 16 y 24 años.
- Las personas de mayor edad (55 a 64 años).
- Las mujeres.
- Las personas con bajo nivel educativo.
- La población migrante o nacida en otros países.
Evolución por grupos de edad
Los mayores avances se producen en colectivos específicos:
Hombres
- El mayor incremento se registra entre los jóvenes de 16 a 24 años, con una subida de 7,4 puntos porcentuales.
Mujeres
- El crecimiento más destacado corresponde al grupo de 55 a 64 años, con un aumento de 8,4 puntos porcentuales.
Estos datos sugieren una mejora tanto en la integración laboral de los jóvenes como en la permanencia de las mujeres de mayor edad en el mercado de trabajo.
Este gráfico muestra el incremento acumulado de la tasa de empleo en hombres (+3,7 p.p.) y mujeres (+4,8 p.p.), destacando una evolución más favorable del empleo femenino.
La brecha de género sigue siendo un reto
La denominada brecha de género en el empleo mide la diferencia, en puntos porcentuales, entre las tasas de empleo masculinas y femeninas.
Aunque la situación ha mejorado, siguen existiendo diferencias significativas entre hombres y mujeres. La brecha de género en el empleo se redujo de 11,1 puntos porcentuales en 2020 a 10,0 puntos en 2025.
Desafíos para el futuro
A pesar de la mejora de los indicadores laborales, persisten retos importantes:
- Reducir la brecha de género de forma más acelerada.
- Facilitar la incorporación estable de los jóvenes al empleo.
- Mejorar las oportunidades laborales para personas con baja cualificación.
- Fomentar la inclusión laboral de colectivos vulnerables.
- Garantizar empleos de calidad y condiciones laborales seguras.
El cumplimiento de los objetivos marcados por la Agenda 2030 requerirá combinar crecimiento económico, formación, igualdad de oportunidades y políticas activas de empleo.
En conclusión, España ha experimentado una evolución favorable del empleo entre 2020 y 2025, con incrementos tanto en hombres como en mujeres y una reducción moderada de la brecha de género. Sin embargo, las diferencias entre grupos de población siguen siendo relevantes y ponen de manifiesto la necesidad de continuar impulsando políticas que favorezcan un mercado laboral más inclusivo, igualitario y sostenible.
El reto no es únicamente crear empleo, sino garantizar que las oportunidades laborales lleguen a toda la población en condiciones de equidad.


